Infierno es leerte Alfonso J Ussía

agosto 06, 2025 Ana Pose

Alfonso J. Ussía, ¿qué tal? Supongo que, a lo mejor, estarás descansando. Algo que deduzco por la hora en la que está escrito tu artículo en ABC, las 04:56. Artículo al que quiero contestar. Lo haré tuteándote y espero que sepas perdonar que la respuesta no haya sido inmediata; sí, lo sé, escribiste el día 4 de agosto, tendría que haberte contestado antes, pero ya sabes lo que es el verano, los amigos, las piscina, la lectura; por cierto, te recomiendo La península de las casas vacías, de David Uclés. Claro que también te advierto que son 700 páginas; a lo mejor es mucho.

Lo primero que quiero hacer es darte las gracias por los adjetivos nos brindas a los veteranos en el manejo de las autocaravanas: “aventureros, inconformistas, almas libres”. ¿Sabes? Aunque ya peino canas, tienes razón, soy y he sido todas esas cosas y hasta, como también escribes, un poco hippie. Vamos, que frases como “Paz y amor” “Haz el amor y no la guerra” “Quema el sostén, no tu alma” … las he gritado yo.

Pero ya te digo yo que esto de acoplarse a determinadas modas, tal y como afirmas que es el viajar en autocaravana, una moda; exige su tiempo, como se exige en todas las facetas de la vida, hasta en las más simples. Solo es necesario fijarse en, por ejemplo, aquellos ciudadanos que, por circunstancias, las que sean, llegan al mundo del mocasín sin calcetines con 40 grados a la sombra. Al segundo día de recién llegados a esa moda tan pija y moderna, tienen los pies llenos de rozaduras; sus andares se convierten en una invitación a la sonrisa burlona. ¡Vamos! Entre tú y yo, ¿cuánto daría el susodicho por unas buenas chancletas de esas a las que tú desacreditas en tu artículo?

En fin, Alfonso, que no sé muy bien si hablar del viajar en autocaravana, porque noto por lo que escribes que andas un poquito despistado; pensándolo bien, lo mismo es que te has formado una opinión equivocada. Ya te digo yo, las RRSS son muy malas. Es mejor siempre el trabajo de campo, la libreta y el bolígrafo.

Pero un inciso sí quiero hacer, ¿qué ves tú de malo en comprar en un supermercado? Por cierto, te informo por si las necesitas; es posible que algunas mesas plegables tengan instrucciones de uso; lo digo porque te leo un poco, no sé yo… Que estás algo perdido. Por lo que no paso yo tampoco, es en lo del café sin camiseta, pero ni el chiringuito de la playa.

En cuanto a lo de compartir water, no sé qué decirte. Fíjate, hasta si vas, por ejemplo, al prestigioso hotel Villamagna —ahora tiene otro nombre más rimbombante—, en la madrileña calle Castellana, donde algunas de sus habitaciones pueden costar más de 25.000 euros por noche, pues ye, que compartes baño si estás tomando un cóctel en su bar o estás comiendo en el restaurante…¡Qué cosas! En fin, que compartir baños lo hacemos todos en todas partes, incluso en el apartamento de solteros, en esas pequeñas casitas siempre puede llegar una visita. También te informo, a lo mejor te viene bien en caso de apretón, que en museos y bibliotecas, lugares estos muy recomendables, existen cuartos de baños públicos y, por tanto, compartidos.

Y, en cuanto a “cal de una derrota”, pienso que no es este el lugar para contestarte; quizás lo haga en otro artículo aparte. ¿En qué pensabas al escribir esta frase tan fuera de contexto? No, no me contestes ahora que no puedo escucharte.

Por cierto, Alfonso, dices en tu articulo de opinión: “…lo auténtico es pasarse medio agosto vaciando un baño químico en un área de servicio mientras finges que eres libre”. Oye, que también te digo, qué obsesión tienes. Mira, sacar, vaciar, limpiar y volver a colocar un water químico en una autocaravana debe llevar, como mucho, un cuarto de hora. Que, oye, equiparar eso con medio agosto, no sé yo. De matemáticas, no andas bien. Claro que, llegando a esa parte de tu artículo, una piensa que estás haciendo méritos para un monólogo, por si lo del periodismo al final como que no. ¿A que sí?

En otra parte de tu articulo dices:

“La autocaravana ya no es sinónimo de aventura. Más bien de pesadilla. Y vaya que lo es: la pesadilla de encontrar dónde aparcar sin que un vecino te denuncie, la pesadilla de no morir asfixiado en un cubículo que huele a una mezcla entre ambientador barato y calcetín húmedo… ”

Contestarte a todo no sé, vamos por el principio; solo te diré que las autocaravanas son vehículos clase 1. Ahora añado, es verdad que muchos ayuntamientos costeros, en su mayoría, tienden a hacer caso a determinadas denuncias; paradójicamente, suelen ser propietarios del sector hostelero… Pero vamos, que en esta contestación no voy a hablar de nuestros derechos. Te daré algunas pistas: Instrucción Prot 2023/14, que sustituye a la anterior, Instrucción 08/V-74

Pero a lo que sí te voy a contestar es a tu desinformación, a tu forma tan despectiva al hablar de vehículos, que, por cierto, te diré, su coste nuevo va de los 70.000 euros en adelante. Yo, y por lo que te leo, al contrario que tú, no suelo utilizar ambientadores para quitar olores; acostumbro a limpiar y ventilar. En cuanto al olor a calcetines mojados, no sé qué contestarte. Eso sí, si hablas por experiencia, te recomiendo que, una vez quitados los calcetines, los pongas a lavar; es una práctica que suele combatir el mal olor, oye, y lo hace de una forma muy eficaz.

A lo del tan manido discursillo del gasto, del ahorro, pues no, no voy a entrar en ese tipo de dislates; veo que tú lo hiciste en tu artículo; además, nombrabas a alguna cadena de supermercados. ¡Ay, pillín! ¿No será que tienes alguna compra gratis?

Y sabes, si es necesario hacer o no un tetris para que se acoplen todos los que viajan en un espacio reducido, no debe preocuparte; ya sabes, déjalo pasar. Es más, seguro que la frase de “sarna con gusto no pica” sería afortunada. Eso sí, te recomiendo que te pongas manos a la obra para escribir contra esos que son capaces de alquilar trasteros sin ventana a más de 500 euros al mes. En esos espacios tan reducidos, viven familias, ciudadanos que levantan el país, trabajando en el campo, en las carreteras, en la hostelería…

Y ahora sí, Alfonso, para ir terminando, tu frase de:

«Todo el mundo miente. Muy en especial los que alardean de lo bien que están viajando en autocaravana». Dinos, dinos tú en qué sueles mentir, en qué mienten tus familiares y amigos y, lo más importante, qué razones contrastadas te han llevado a lanzar una frase tan lapidaria.

En cuanto a cómo actúa la policía local de determinados municipios, te digo, como ya hice antes, que la contestación será en otro momento. Por favor, cuéntanos cómo fue su experiencia en autocaravana, la cual le dejó tan marcado que hasta afirmas: «Si una pareja normal soporta el verano en autocaravana, es una señal inequívoca de que debe ser usted el que salga corriendo de esa familia».

Y en cuanto a la dignidad, esa que sacas a pasear en la frase: “Lo lógico, lo normal, lo esperado, es que si su mujer tiene un poco de dignidad, abandone con premura ese matrimonio, relación o lo que quiera que sea. Pero sospeche si ella está cómoda y a gusto en el periplo caravanero.” Solo decir que es una verdadera pena que tu puesto no lo ocupe un becario. Pretender decir que las mujeres a las que nos gusta viajar en autocaravana no sabemos comportarnos y tampoco nos hacemos respetar es escribir con la pluma de la DESVERGÜENZA.

Ahora sí, Alfonso, cálzate los mocasines, súbete el cuello del polo, pásate la gomina por tu pelo y mírate al espejo y repítete: ¡Qué machote soy, vaya articulo que he escrito!

Ana Pose (escritora y autocaravanista,… entre otras cosas)

El articulo en cuestión

https://www.abc.es/cultura/infierno-autocaravana-20250804170808-nt.html?fbclid=IwY2xjawMAVSxleHRuA2FlbQIxMABicmlkETA0VldtZjBWVVlXY1JDRHlDAR5ZP1MyIaeRO1HJJY0PNGH4THxSPxQaS_z31To7-ctpgUKHUROhaaYJNWLADQ_aem_lFwSJs–Xnm6xF4i8RmcqQ

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